- February 4, 2026
- Updated 12:47 pm
Manuel Herrejón advierte que el avance previsto para 2026 debe verse solo como el punto de arranque de una recuperación más ambiciosa, condicionada a la revisión del T-MEC, el control de la inflación y un impulso decidido a la inversión productiva
El economista y analista financiero Manuel Herrejón Suárez sostuvo que la previsión de HSBC México de un crecimiento cercano a 1.5 % del PIB en 2026 debe entenderse como un «piso de recuperación» y no como un objetivo suficiente para la economía mexicana, al tiempo que planteó una agenda de acciones para transformar ese rebote cíclico en un crecimiento más sólido y sostenido.
Herrejón Suárez señaló que el pronóstico de HSBC, que anticipa una mejora respecto a 2025, es una señal positiva en un entorno global incierto, pero advirtió que México requiere cambios estructurales para superar de manera consistente tasas de crecimiento bajas.
«El 1.5 % no es una cifra para celebrar sin matices. Representa una recuperación desde una base débil, pero no refleja el potencial de la economía mexicana ni cierra la brecha con nuestros principales socios comerciales», afirmó.
En este sentido, el especialista identificó la revisión del T-MEC en 2026 como uno de los factores clave para el desempeño económico del próximo año. Según su análisis, el proceso de negociación influirá de manera directa en las decisiones de inversión, particularmente en sectores como manufactura avanzada, automotriz, energía y electrónica.
Herrejón Suárez subrayó que una revisión «ordenada, transparente y con reglas claras» podría detonar un nuevo ciclo de inversión, mientras que un proceso prolongado o politizado generaría mayor incertidumbre y retrasaría proyectos productivos. «El capital no huye del riesgo; huye de la incertidumbre mal gestionada. Por eso, el T-MEC debe asumirse como política de Estado, no como una arena de disputa coyuntural», sostuvo.
Respecto al escenario inflacionario, el analista destacó que la proyección de HSBC de una inflación alrededor de 4.4 % en 2026 no configura una crisis, pero sí plantea retos para empresas y hogares. Explicó que una inflación persistente por encima de la meta del Banco de México presiona márgenes empresariales, encarece el financiamiento y complica la planeación de inversiones de mediano plazo.
En ese contexto, planteó que la estrategia antiinflacionaria no puede depender exclusivamente de la política monetaria, sino que debe complementarse con medidas para reducir costos estructurales como logística, infraestructura, trámites y restricciones en el suministro energético.
«Productividad y estabilidad de precios están conectadas: si reducimos fricciones en la economía real, contribuimos a una inflación más estable y sostenible», afirmó.
Manuel Herrejón también puso el acento en la insuficiencia de la inversión privada productiva como uno de los principales límites al crecimiento. Reconoció que México cuenta con ventajas estratégicas (ubicación geográfica, integración con Norteamérica y una base industrial relevante), pero advirtió que estas no se traducen automáticamente en mayores tasas de inversión.
Sobre el fenómeno del nearshoring, indicó que México enfrenta una «ventana histórica» que no será permanente. Para capitalizarla, consideró indispensable ofrecer certidumbre regulatoria, infraestructura moderna, energía confiable y capital humano altamente calificado. «Sin estos pilares, el nearshoring corre el riesgo de quedarse en expectativa y no en transformación económica real», apuntó.
Como parte de su planteamiento, el economista delineó tres líneas de acción para convertir la recuperación proyectada en un crecimiento de mayor calidad:
- Agenda T-MEC con gobernanza clara; establecer un calendario público de negociación, diálogo permanente con el sector privado y criterios técnicos verificables para la resolución de controversias.
- Estrategia antiinflacionaria con enfoque productivo: modernizar puertos y carreteras, digitalizar trámites, dar certeza en política energética e implementar incentivos temporales a sectores de alta productividad.
- Pacto público-privado por la innovación y la diversificación: crear un fondo mixto para manufactura avanzada, tecnología y economía verde, acompañado de incentivos para diversificar mercados de exportación más allá de Estados Unidos.
Herrejón Suárez concluyó que el pronóstico de HSBC debe interpretarse como una oportunidad para replantear la estrategia económica del país y no como un punto de llegada.
«México no está condenado a crecer poco; está en una encrucijada donde puede crecer mejor. El reto es convertir la recuperación inercial en una trayectoria de crecimiento más sólida, estable y estratégica».